El precio de la memoria para inteligencia artificial golpea al iPhone 18 Pro y obliga a Apple a recortar pedidos
La competencia entre los centros de datos y los fabricantes de teléfonos por los chips DRAM disparó esos componentes más de un 400% en dos años. Apple trasladó parte de ese costo al consumidor, enfrentó una demanda más débil y la fábrica congeló pedidos de piezas.Antonella Assad, Economía.
La expansión de los centros de datos dedicados a inteligencia artificial recalentó el mercado mundial de chips de memoria DRAM y empujó su precio más de un 400% entre principios de 2024 y fines de 2026, según estimaciones de J.P. Morgan Global Research. La suba, de una magnitud inusual en el sector, se explica por la competencia feroz entre los operadores de servidores para inteligencia artificial y los fabricantes de teléfonos, que dependen del mismo insumo para sus productos.
Del costo al mostrador
Vamos a los números. Apple sintió ese impacto en su cadena de suministro y lo trasladó al precio final. El iPhone 18 Pro arrancó en 1.199 dólares en Estados Unidos y el Pro Max en 1.299 dólares, cien dólares por encima de los modelos que reemplazaron. En términos relativos, eso representa un incremento de alrededor del 9% respecto del iPhone 17 Pro y de aproximadamente el 8,3% frente al iPhone 17 Pro Max, tomando como base los precios de lanzamiento en el mercado estadounidense.
El encarecimiento de la memoria fue descrito por Tim Cook, director ejecutivo de Apple, como "una inundación que ocurre cada cien años", una referencia a la excepcionalidad del fenómeno. La misma presión había justificado subas previas en las computadoras Mac y en las tablets iPad, lo que muestra que la política de la compañía, ante un insumo crítico más caro, fue absorber parte del costo y derivar el resto hacia el precio final.
Demanda más floja y pedidos en pausa
La respuesta del consumidor no acompañó la suba. Apple pidió a parte de sus proveedores que recortaran los pedidos de componentes para octubre entre un 15% y un 20% para los modelos Pro y Pro Max. Un ejecutivo de uno de esos proveedores confirmó los números sin agregar precisiones, mientras que la empresa declinó hacer comentarios públicos sobre la magnitud del ajuste.
El calendario de lanzamientos también explica parte del cuadro. En septiembre, Apple presentó únicamente sus modelos de gama alta y aplazó para inicios de 2027 los iPhone de precio intermedio, una versión más económica y una segunda generación del iPhone Air. En años anteriores, toda la línea salía junta, lo que distribuía la demanda entre distintos segmentos de precio. Esa concentración en la gama alta pudo haber amplificado el efecto de la suba sobre los volúmenes.
Un fenómeno que va más allá de Apple
El encarecimiento de la memoria no golpea solo a la compañía de Cupertino. Otros fabricantes de teléfonos ya habían recortado sus metas de despacho para 2026 hasta un 30% antes de la mitad del año, en un movimiento que el sector describe como un ajuste generalizado frente al mismo problema de costos.
Un recorte de pedidos de piezas no equivale mecánicamente a una caída equivalente en las ventas finales, porque los fabricantes ajustan inventario en distintas etapas de la cadena. Los resultados del trimestre cerrado en septiembre se conocerán a comienzos de noviembre y permitirán medir con mayor precisión cuánto de la suba de precios se tradujo en menor cantidad de equipos vendidos. Por ahora, la señal que envía la fábrica a los proveedores apunta a un cuarto trimestre fiscal más tibio de lo previsto.
