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Sábado, 17 de octubre de 2026
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El City sigue arriba, pero la imagen de Haaland caminando hacia el vestuario le dejó un ruido de fondo a Guardiola

Con un doblete del noruego y un golazo de Foden, el equipo de Maresca derrotó 3-2 a Ipswich Town y estiró la ventaja en la cima de la Premier. Lo que se llevó toda la atención fue el golpe que sufrió el delantero en la última jugada y que lo obligó a salir rengueando del Portman Road.

Por Martín NievaDeportes · · hace 1 h
El City sigue arriba, pero la imagen de Haaland caminando hacia el vestuario le dejó un ruido de fondo a Guardiola

Lo que tiene que pasar en una cancha pasó en la última de las añadidas: un centro desde la derecha, Haaland que va a cabecear, un defensor de Ipswich que llega con el cuerpo entero y un crack noruego que termina en el piso, tomándose la zona. El árbitro pita el final y Erling se levanta con cara larga, camina despacio y se mete directo en el vestuario. Eso fue lo que se vio en el Portman Road y eso es lo que dejó la séptima fecha de la Premier para Manchester City, que ganó 3-2 y se quedó con tres puntos que valen oro.

El equipo de Enzo Maresca, con rotación de titulares pensando en el partido europeo del martes, se llevó un triunfo que lo mantiene como único líder invicto del campeonato y con cuatro puntos de ventaja sobre sus perseguidores. Pero la foto del 9 saliendo con dificultad se metió en la cabeza de todos: cuánto tiempo estará afuera es la pregunta que todavía no tiene respuesta.

A los 19 del primer tiempo, Foden abrió el marcador

La jugada fue una combinación que ya es marca registrada de este City. Jérémy Doku desbordó por la derecha, metió un pase al medio del área y Phil Foden, siempre Foden, llegó con el pie abierto para poner el 1-0. Duró poco la alegría: dos minutos más tarde, Daizen Maeda recibió un pase largo, le ganó en velocidad al par de centrales y definió mano a mano para el 1-1. Ipswich, que peleó de igual a igual durante toda la tarde, ya avisaba que no venía a mirar.

A los 34, Haaland apareció de cabeza para el 2-1

Centro de Mateo Kovacic desde la derecha, Haaland se levantó en el primer palo y la metió de cabeza. El noruego, claro está, es de otro planeta: en cualquier centro que le tiren al área, tiene chances. Con ese gol llegaba a once tantos en los últimos ocho partidos entre Premier, Champions y copas nacionales. Una cifra de película.

A los 24 del segundo, el zurdazo de Haaland que fue el 3-1

El segundo gol del noruego fue una joyita. Recibió en la puerta del área, se sacó a un defensor con un movimiento de cuerpo corto, metió el zurdazo cruzado y la pelota se metió junto al palo derecho de Christian Walton, que ni se estiró. Era el 3-1 parcial, el partido parecía liquidado y el delantero sumaba su decimosegundo gol en ocho presentaciones. Una bestialidad.

Después, el VAR se hizo protagonista: le anuló un gol a Enzo Fernández, que había ingresado en el complemento, por posición adelantada del mediocampista que dejó a la defensa visitante a medio camino. Y en el descuento le dio un penal a Ipswich que Zian Flemming cambió por gol para el 3-2 final. Tensión inútil para un City que había hecho los deberes, pero que terminó mirando más al banco que al arco rival.

Entre los argentinos que vio la tarde, Exequiel Palacios completó los noventa minutos en Ipswich y fue una de las figuras del local: se paró en el medio, metió y peleó cada pelota. En el City, Gerónimo Rulli quedó en el banco de suplentes sin ingresar, mientras que el ex River Enzo Fernández entró en el segundo tiempo y casi le convierten un tanto anulado por offside. Argentinos dispersos por el mundo, como siempre.

La imagen que se llevó la fecha

El cierre del partido dejó lo único que importará de acá hasta el lunes: la salida de Haaland hacia el vestuario con dificultad, molesto con la zona golpeada. El City tendrá que esperar los estudios para saber si lo pierde para el cruce europeo del martes y, sobre todo, para los compromisos clave que se vienen en la Premier. Guardiola y todo el cuerpo técnico respiraron aliviados por el triunfo, pero la sonrisa se les cortó cuando vieron al 9 saliendo a los tumbos.

Históricamente, cuando el City de este ciclo tuvo que ausencias prolongadas de su nueve, el equipo lo sintió. No por nada Haaland promedia más de un gol por partido desde que llegó a Manchester. Por eso la pregunta que sobrevuela las Islas es inevitable: cuánto lo afecta a este City invicto y puntero, una lesión que aparece justo cuando empieza la parte brava del calendario. El tiempo, y los médicos de los Ciudadanos, tendrán la respuesta.

MN

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