El campeón arrancó derecho: Gimnasia le pasó por arriba a Lanús en el Rotili y ya avisa que va por todo
Marcos Chacón fue la gran figura con 28 puntos y, junto con Gino Balbo, encestó 10 triples en 12 intentos. El Lobo: bajó la diversión en La Plata y se trajo un triunfo categórico por 92-74 para defender la corona desde el primer partido.
El primer grito de la temporada lo dio Gimnasia. El campeón defensor se presentó en el Rotili con la misma cara con la que se fue campeón y le metió un 92-74 a Lanús que no necesitó discusión. Lo definieron los triples y lo definieron los nombres propios: Marcos Chacón, encendido como una bengala, y Gino Balbo, fino desde el perímetro, firmaron un partido de esos que se recuerdan. Le tiraron a la red 10 veces desde más allá de los 6,75 y embocaron 10. Cifra que ya entra en el museo del club.
De arranque nomás, se vio que el visitante había viajado con la libreta del año pasado. Defensa dura, pelota viva y ataque con paciencia. El parcial del segundo cuarto fue una topadora y llevó la diferencia a 25 puntos antes del entretiempo (52-27), con un 61% en tiros de campo contra un 36% del local. Lanús se encontró con un rival que conoce la ruta y no la comparte. Mirá el resultado y entenderás por qué.
Los nombres del campeón
- Marcos Chacón: 28 puntos, figura y verdugo. Cinco triples en cinco intentos, todos en momentos críticos.
- Gino Balbo: 15 puntos y cinco triples, complemento perfecto para el base.
- Carlos Rivero: 13 tantos, el apagafuegos en la pintura.
- Emi Toretta: 10 asistencias, el director de orquesta que llevó el tempo del campeón.
- Okafor: aporte clave en los dos primeros cuartos para romper el partido temprano.
En el Granate lo de Martín Franchino merece destacarse: cerró con 23 puntos y 10 rebotes, números de MVP para el dueño de casa. Chris James colaboró con 17 y Junior Merchant metió 11. Pero, claro, alcanzaba para maquillar lo que fue un golpe de realidad. Cuando el rival te domina los dos costados de la cancha durante 20 minutos, de nada sirven los arreones de orgullo.
El momento bisagra: el tercer cuarto
A la salida del entretiempo, Gimnasia estiró la renta hasta 32 y parecía liquidación. Pero el que se ponga el traje de Lanús vaya sabiendo que se enfrenta a un equipo con ADN. Reaccionó con un parcial 12-0 sostenido en intensidad defensiva y en el orgullo de Franchino, Andújar y Johnson. La cancha se encendió por un rato, como pidiendo un milagro que no llegó.
Favarel metió mano, Toretta volvió a agarrar la manija y Chacón con Balbo se encargaron de sellar el resultado. La diferencia se mantuvo, el campeón volvió a marcar diferencias y Lanús se quedó con la sensación amarga de saber que la Liga arrancó con todo y que el que defiende corona no tiene pensado entregarla fácil. En el debut, el mensaje fue claro: el Lobo salió a la pista con la misma hambre del año pasado. Y eso, para los que soñamos con este escudo, es una caricia al alma.
Para ir cerrando, un dato histórico que duele del lado granate: Lanús no le ganaba a Gimnasia en La Plata por la Liga Nacional desde hacía más de una década, y esta noche esa racha se estiró un poquito más. Se entenderá la bronca del local y la sonrisa cómplice del visitante. ¿Qué aspecto del juego de Gimnasia te pareció más decisivo en este debut? Te leo.
