El bot de Escobar que te atiende por WhatsApp y la plata que se gasta en silencio
El municipio bonaerense presume medio millón de interacciones con un asistente de inteligencia artificial y se llevó un premio en Corea. La historia detrás del marketing de la modernidad.
Otra vez el cartel promete futuro. Esta vez es el Partido de Escobar, que se anota en la carrera de los municipios modernos con un bot de WhatsApp llamado Flora, una plataforma de compras llamada Ethix y un intendente que viajó a Seúl a buscar un premio. Lo que no dice el marketing es qué pasa con el vecino que sigue esperando que le arreglen la vereda.
Flora, según la información oficial, acumuló más de 500.000 interacciones. Cifra llamativa, aunque conviene aclarar: interacción no es lo mismo que vecino atendido. Puede ser un saludo, un error, una consulta repetida diez veces. El municipio no detalla cuántas personas distintas usaron el sistema ni cuántas consultas quedaron efectivamente resueltas. Es el truco clásico de la tecnología: contar toques para que el número parezca grande.
Compras públicas con IA, o cómo mirar el bolsillo del municipio
Del otro lado aparece Ethix, una plataforma para las contrataciones públicas que se presenta como sinónimo de transparencia y agilidad. Reemplaza expedientes en papel por procedimientos digitales. Suena lindo, pero acá uno se pregunta: cuánto tarda realmente un proveedor del pueblo en cobrar, cuántos concursos se abrieron desde que funciona el sistema y si los sobreprecios mágicos de siempre se esfumaron o siguen tan campantes. La IA no es varita mágica: es una herramienta, y sin auditoría humana sigue dependiendo de quién la aprieta.
- Más de 100 trámites digitalizados en el municipio de Escobar
- Programa de alfabetización tecnológica que capacitó a cerca de 30.000 personas
- Ordenanza municipal para regular el uso de inteligencia artificial en la administración
- Reconocimiento al intendente Ariel Sujarchuk en Seúl por el Seoul Smart City Prize 2026, categoría Liderazgo
El premio en cuestión se entregó durante la apertura de Smart Life Week, en el Centro de Convenciones COEX de Corea del Sur. Lo otorga el Gobierno Metropolitano de Seúl junto con WeGO, la Organización Mundial de Ciudades Inteligentes y Sostenibles. Es un sello internacional valioso, sin dudas. Pero vale la entrada completa o vale la mitad, según se mire: los premios internacionales gustan en las gacetillas, y a veces se vuelven el único indicador de que algo funciona. Falta ver qué opina el vecino común cuando se le traba el turno en el hospital y el bot de WhatsApp no le resuelve nada.
Mi veredicto: vale la entrada. Escobar puso una mesa con varias herramientas, les dio marco normativo con una ordenanza propia y se sentó a discutir gestión digital en un foro serio. Falta, claro, la parte que ningún comunicado incluye: cómo se traduce eso en la vida diaria del barrio, del comercio, del jubilado que no se lleva bien con el celular. Y mientras tanto, un aplauso silencioso para el empleado municipal de a pie que carga la máquina, responde lo que el bot no puede y mantiene la atención funcionando cuando la pantalla se cuelga. Sin ellos, no hay inteligencia, ni artificial ni de ningún tipo.
