Dos microARN frenan el crecimiento de células pancreáticas en laboratorio
Investigadores de la Universidad de Texas A&M demostraron que elevar los niveles de miR-15a y miR-16 reduce la síntesis de proteínas y la multiplicación de células tumorales en cultivos celulares. El hallazgo abre una línea de investigación para futuras terapias, pero todavía no existe una aplicación clínica disponible.
El avance parte de un hallazgo concreto: en laboratorio, el aumento artificial de dos moléculas naturales frenó la multiplicación de células de cáncer de páncreas. El trabajo, realizado por investigadores de la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de la Universidad de Texas A&M, sepublished en la revista Physiological Reports.
Las moléculas que frenan el tumor
Los investigadores analizaron el papel de los microARN miR-15a y miR-16 en células de adenocarcinoma ductal pancreático cultivadas en laboratorio. Son fragmentos cortos de material genético que no producen proteínas directamente, pero pueden bloquear los mensajes genéticos encargados de sintetizarlas.
Al elevar los niveles de ambas moléculas, el equipo observó una caída en la síntesis de proteínas y en la velocidad de multiplicación celular. Son dos procesos centrales en el crecimiento de los tumores. La explicación de James Fluckey, vicedecano de Investigación y profesor del Departamento de Kinesiología y Gestión Deportiva, fue directa: las células cancerosas necesitan funcionar de manera continua para proliferar, y aumentar sus procesos de síntesis es una parte fundamental de esa estrategia.
“Las células cancerosas proliferan continuamente. Para ello necesitan aumentar procesos como la síntesis de proteínas. Si se interrumpe esa síntesis, se puede ralentizar el ritmo de crecimiento de esas células.”James Fluckey
Una pista en tejido tumoral y pacientes con pancreatitis
El estudio también encontró que miR-15a y miR-16 aparecen en menor cantidad en tumores pancreáticos que en tejido sano. Algo parecido ocurrió en muestras de pacientes con pancreatitis. Al cruzar esos resultados con registros clínicos públicos, los investigadores observaron que una mayor presencia de estas moléculas en el tumor se asociaba con mejor supervivencia.
Esa correlación no significa que el tratamiento esté disponible. El propio trabajo aclara que se trata de una asociación estadística: las moléculas no fueron administradas a personas y no se evaluaron su seguridad ni las dosis necesarias. Por ahora, el dato inicial es de laboratorio y la hipótesis queda abierta para futuras terapias.
El contexto explica por qué el resultado despierta interés. Según la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, el cáncer de páncreas fue la sexta causa de muerte por cáncer a nivel mundial en 2024, con más de 490.000 fallecidos. Sin embargo, quedó apenas en el puesto 12 entre los diagnósticos oncológicos. La diferencia se relaciona, en parte, con la detección tardía y con la resistencia de estos tumores a varios tratamientos.
- Los microARN miR-15a y miR-16 pueden bloquear mensajes genéticos dedicados a la síntesis de proteínas.
- Elevar sus niveles en cultivos celulares redujo la síntesis de proteínas y la multiplicación de células tumorales pancreáticas.
- En tumores pancreáticos y muestras de pancreatitis se detectaron niveles menores de estas moléculas que en tejido sano.
- Una mayor presencia de los microARN en el tumor se asoció estadísticamente con mejor supervivencia.
- El estudio no probó seguridad ni dosis en personas y todavía no permite una aplicación clínica.
