Djokovic se enojó, lo dio vuelta igual y va por Medvedev en las semis de Pekín
El serbio perdió el primer set contra Zverev, protestó por un punto que el árbitro le dio al alemán y, igual, terminó festejando 4-6, 6-4 y 6-4. En la otra llave, Medvedev dejó afuera a Cerúndolo y será su próximo rival.
Arrancó mal, se enojó feo y terminó festejando. Novak Djokovic volvió a mostrar esa espalda que parece no cansarse nunca: el serbio perdió el primer set frente a Alexander Zverev, se agarró a lairones con el árbitro por un punto que el juez le concedió al alemán, lo dio vuelta igual y se metió en semifinales del ATP 500 de Pekín con un triunfo por 4-6, 6-4 y 6-4. A los 38 años, sigue dando pelea como si tuviera 25.
El punto que encendió la mecha
La jugada caliente llegó en medio del segundo set. Zverev le erró a un golpe, paró la pelota y fue a quejarse con el juez: un cartel led de la cancha le había tirado un destello justo en la zona de impacto. El árbitro le dio la razón y mandó repetir el punto por obstrucción. Djokovic, claro, no se lo bancó. Se acercó a la silla, le soltó que era uno de los cambios más estúpidos que había visto en su vida y que la decisión no tenía ningún sentido. Zverev aprovechó el regalo y volvió a ganar el punto, pero la bronca de Nole quedó flotando en el aire de la pista china.
“Es uno de los cambios más estúpidos que he visto en mi vida. No tiene sentido.”Novak Djokovic, en pleno partido, al árbitro de la silla
Lo bueno para el serbio es que la bronca le duró lo justo y necesario. Ajustó el saque, corrigió las alturas y, en un abrir y cerrar de ojos, se llevó los dos sets siguientes para cerrar la historia. El número 11 del mundo terminó celebrando ante el número 2 y dejó en el camino al alemán, uno de los candidatos pesados del torneo. Un clásico del Djokovic de siempre: cuando parece que se cae, se levanta.
Medvedev y la despedida de Cerúndolo
En la otra semifinal lo espera un viejo conocido: Daniil Medvedev. El ruso, sexto del ranking, dejó afuera al único argentino que quedaba en carrera, Francisco Cerúndolo, con un triunfo muy sólido por 7-6 (7-4) y 6-3. Cerúndolo peleó el primero hasta el tie break, pero no pudo sostener el nivel en el segundo y se despidió de Pekín con la frente alta. Para el público albiceleste, queda el consuelo de que Fran compitió de igual a igual contra un top ten en una superficie que no le es de las más amigables.
La frase de Nole y el historial que lo empuja
Después del partido, Djokovic dejó la queja reglamentaria de lado y se mandó una declaración bien emotiva. Dijo que la motivación sigue siendo inmensa cuando se siente bien y compite de igual a igual contra los mejores, y que este año fue duro por varias cosas, pero que las ganas de enfrentarse a los pibes no se apagaron. Una forma de decir, sin decirlo, que este pibe de 38 sigue dando batalla contra la nueva generación.
El historial entre Djokovic y Medvedev ya tiene varios capítulos escritos, y casi todos a favor del serbio. De los últimos cruces en pista dura, Nole lo tiene controlado y suele encontrarle la vuelta al juego plano y consistente del ruso. En Beijing se vuelven a ver las caras por un lugar en la final, con el serbio queriendo confirmar que la remontada ante Zverev no fue casualidad y Medvedev intentando romper esa paternidad. A Medvedev, que no se relaje: cuando Djokovic se enoja en la pista, suele ser mala señal para el que está del otro lado de la red. Habrá que ver si esta vez la historia se repite o si el ruso, de una vez por todas, le encuentra la vuelta al partido grande contra el serbio. Ojalá que la semifinal sea un partidazo, que de eso se trata.
