Digger debuta con números que dejan frío a cualquier contador: ocho millones contra casi trescientos de inversión
La película que une a Tom Cruise con Alejandro González Iñárritu arrancó en las salas de Estados Unidos muy por debajo de lo que se gastó para hacerla. Mientras el astro agradeció por Instagram, la cuenta inicial invita a pensar en un estreno con más épica en el set que en la boletería.
Vayan preparándose porque el estreno del año, al menos en la papeleta del fin de semana, no es para tirar cohetes. Digger, la cinta que une a Tom Cruise con el mexicano Alejandro González Iñárritu, debutó en las salas de Estados Unidos con una recaudación estimada de ocho millones de dólares. La cifra, difundida por las primeras planillas, queda muy lejos de los entre 260 y 280 millones que, según distintos cálculos, se destinaron entre producción y promoción. La diferencia es de esas que duelen en cualquier oficina contable.
Una película original, por fin
En medio del ruido de los números, Cruise se tomó un rato para subir un mensaje a Instagram. Ahí agradeció al equipo y contó que la experiencia fue realmente inolvidable. Lo dijo con su tono habitual, entre el espaldarazo al elenco y la celebración del trabajo terminado. Para el actor, además, el proyecto tiene un condimento extra: es la primera película completamente original en la que participa desde 2017, lo que ya de por sí justifica que se banque un papel fuera de la saga que lo hizo eterno.
El contraste con otros estrenos recientes de Cruise es notorio. Para encontrar un debut en salas estadounidenses con un número igual de flojo hay que retroceder hasta Leones por corderos, que en su primer fin de semana reunió 6,7 millones de dólares. Si la estimación de Digger se confirma, se trataría del arranque más bajo para una película con Cruise desde ese título. Vale la aclaración: allá por 2007 el panorama de la industria era otro, y los presupuestos, también.
- Recaudación estimada en el debut estadounidense: 8 millones de dólares.
- Inversión total estimada, sumando producción y publicidad: entre 260 y 280 millones.
- Presupuesto inicial aprobado por Warner para la producción: 125 millones de dólares.
- Costo final estimado de la película, tras complicaciones en el rodaje: entre 160 y 180 millones.
- Campaña publicitaria estimada: alrededor de 100 millones de dólares.
- Última película completamente original de Cruise, según el material: desde 2017.
- Antecedente de debut más bajo para una película con Cruise: Leones por corderos, con 6,7 millones en su primer fin de semana.
El dato internacional, por ahora, no ayuda
La película, claro, no se juega su futuro solamente en Estados Unidos. Lo que sume en otros países puede cambiar la conversación. Las primeras proyecciones internacionales, igual, aparecen como poco favorables, así que por ahora el escenario que dibujan los números es el de un arranque con más ruido de cámaras que de entradas vendidas. Habrá que ver cómo se recompone en las próximas semanas y si la palabra de Cruise pesa en la calle como en la gala.
Mi lectura, mientras tanto, es directa: la historia de estos dos se sostiene más por lo que promete en la pantalla que por lo que dice la planilla del primer día. Le deseo a Iñárritu que la encuentre su público, porque la apuesta artística vale la entrada. Y un reconocimiento aparte, sin firma y sin apellido, para el montajista que seguramente tuvo la paciencia de ordenar tanto rodaje caótico: a esa persona le debemos el milagro de que la cinta exista y se entienda.
