Di María rompió la paridad con un penal revisado y Central levantó la Supercopa Internacional en Santiago del Estero
El equipo rosarino se impuso por 3-1 sobre Estudiantes en una final caliente, con tres goles, un gol anulado por VAR y disturbios adentro y afuera de la cancha. Ángel Di María y Julián Fernández anotaron para el Canalla.
La final de la Supercopa Internacional se abrió en Santiago del Estero y se terminó con un Rosario Central festejando con todo. Lo que parecía un partido trabado y parejo se destrabó a los 38 minutos del primer tiempo, cuando Ángel Di María cambió por gol el penal que él mismo se había ganado. Ese fue el golpe de knock out para Estudiantes.
Hasta ahí la historia era distinta. El Pincha había arrancado mejor y hasta se había puesto en ventaja con un cabezazo de Leandro González Pirez. Pero la final se le empezó a complicar cuando Maximiliano Lovera empató con un remate de media distancia y la pelota se desvió en un rival. Ahí se rompió el partido.
Minuto 38, la revisión del VAR que cambió todo
La jugada clave fue una pelota larga al área de Central. Enzo Copetti se anticipó y se llevó por delante a González Pirez. Darío Herrera, el árbitro, lo dejó seguir. Jugadas iguales el mismo Herrera las había dejado seguir toda la noche. Pero el VAR, con Jorge Baliño a la cabeza, lo llamó para que revisara la acción. El referí fue hasta el monitor, miró una vez, miró dos veces y volvió al campo con el dedo en el punto penal.
Los jugadores de Estudiantes se agruparon alrededor de Herrera para protestar. El reclamo era doble: primero, que la falta había sido afuera del área, porque la pelota picó fuera y el choque se produjo adentro. Y segundo, que no había sido foul. Ninguna de las dos cosas prosperó. Di María tomó la pelota, le pegó al medio y la mandó a guardar. Los jugadores del Pincha quedaron masticando bronca.
“Es un toque adentro del área y hoy el VAR te lleva a eso. A mí me cobraron una contra Francia en el Mundial con Dembelé, que es muy parecido.”Ángel Di María, capitán de Rosario Central
Minuto 90, el gol de Julián Fernández y los incidentes
El tercer gol llegó sobre el cierre y fue una corrida tremenda de Fernández, que arrancó desde mitad de cancha, dejó rivales en el camino y definió con clase para sellar el 3-1 definitivo. Estudiantes había tenido el empate en los pies de Guido Carrillo y en la cabeza de Gonzalo Tapia, pero le faltó precisión. Y cuando sonó el pitazo final, se armó todo. Empujones, insultos y un tumulto adentro de la cancha que Herrera cortó como pudo. Después, ya cerca de los vestuarios, hubo golpes cruzados entre jugadores y gente de los planteles.
Los de Estudiantes se fueron del campo, pero volvieron. Volvieron con Juan Sebastián Verón, que se había quedado abajo con el resto de los dirigentes del Pincha, al frente. Ahí quedó la imagen: los jugadores visitantes haciendo una fila mirando cómo el Canalla celebraba en el otro arco.
Almirón y el elogio para Di María
El técnico de Central, Jorge Almirón, habló en zona mixta y se lo notó exultante. Destacó el desgaste y el carácter de sus dirigidos, que jugaron con la espina del reciente partido por liga ante el mismo rival. Sobre Di María fue directo: “Mostró su jerarquía en la final”. Y agregó: “Fue un partido larguísimo, duro. Mucho desgaste, así que lo tiene bien merecido el grupo”. El Apache mostró su mejor versión en el momento clave y se llevó los flashes.
Para encontrar el dato histórico del clásico, hay que remontarse a los duelos entre sí en finales de la era moderna. Estudiantes y Central se habían cruzado por copas nacionales, pero en una final por un título internacional hacía tiempo que no coincidían. Ahora, la historia le deja al Canalla una Supercopa para guardar en el museo y al Pincha una final caliente que le va a doler un buen rato.
- Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional al vencer a Estudiantes por 3-1 en Santiago del Estero.
- Ángel Di María convirtió de penal el 2-1 parcial, luego de una revisión del VAR que confirmó una infracción dentro del área sobre Enzo Copetti.
- Julián Fernández selló la goleada en el último minuto, con una corrida desde mitad de cancha y una definición ajustada.
- El técnico Jorge Almirón elogió a Di María por su jerarquía y destacó el desgaste del plantel en una final pareja y friccionada.
- Tras el gol de Fernández hubo empujones y golpes adentro de la cancha y en el acceso a los vestuarios, y los jugadores de Estudiantes regresaron al campo para protestar la decisión arbitral.
A Estudiantes le queda el consuelo del cabezazo de González Pirez que abrió el marcador y el empuje de un primer tiempo en el que mereció más. Le faltó el gol del empate, le faltó punch. Y a Central le queda un Angelito encendido, un pibe como Fernández haciendo una jugada memorable y un título que hace rato se le venía negando. Que lo disfruten en Arroyito. Y a los del Pincha, ya llegará la revancha. O casi.
