Curry apostó por quedarse en Golden State y el tobillo le respondió en el peor momento
La estrella de los Warriors firmó por dos años y 116 millones de dólares y se fue lesionado de una práctica abierta en San Francisco. Debutan el miércoles ante Los Ángeles Lakers con una duda que preocupa a toda la franquicia.
Voy a ser directo: la imagen de Stephen Curry cojeando en el Chase Center le arruinó la foto a los Golden State Warriors. Después de anunciarle al mundo que va a jugar sus últimas dos campañas con la camiseta dorada y azul, al base de 38 años se le torció el tobillo derecho en plena práctica abierta y se fue de la cancha sin terminar el entrenamiento. Ahí nomás, en el momento más inoportuno, cuando la franquicia de San Francisco necesitaba una postal limpia para presentar su nueva temporada.
A los 11 minutos de práctica, la alarma
El base acordó una extensión por dos temporadas a cambio de 116 millones de dólares, una cifra que parece enorme pero que está muy por debajo del techo que los Warriors podían ofrecerle. Lejos de irse a buscar un último contrato multicolor en otra franquicia, Curry eligió quedarse en la casa que lo vio nacer como figura de la liga y terminar su carrera donde la empezó. Será su temporada número 18 con el uniforme de Golden State, un compromiso que en otra época hubiera sido un festejo completo.
Por eso el golpe duele doble. En apenas once minutos de práctica, el tobillo le pasó factura. Las cámaras lo mostraron caminando con gesto adolorido y masticando la bronca en silencio. Después, el entrenador Steve Kerr buscó bajarle el tono a la preocupación: "Dijo que está bien", tiró ante la prensa, casi como quien reza para que la frase se cumpla sola.
- 26,6 puntos por partido.
- 4,7 asistencias.
- 3,6 rebotes.
- 1,1 robos.
- 43 partidos disputados sobre 82 posibles.
Acá está el otro dato que preocupa. La temporada pasada, la disponibilidad fue el verdadero problema. Curry se perdió 27 partidos seguidos por una lesión en la rodilla derecha y dejó a Golden State sin su conductor en el tramo decisivo del campeonato. El equipo se quedó afuera de los playoffs al caer en el play-in frente a Phoenix Suns, y todo eso con un base que cuando estaba en la cancha seguía siendo un jugador de calibre All-Star.
Ahora la pregunta cae de maduro: ¿llegan los Warriors al miércoles ante Los Ángeles Lakers con su capitán a disposición? El cuerpo médico todavía no emitió un parte oficial y dejó la convocatoria en suspenso. Con LeBron James del otro lado de la cancha y el siempre incómodo Anthony Davis, abrir la temporada sin Curry sería empezar perdiendo antes de salir a la cancha.
El clásico angelino como primera prueba
El historial habla por sí solo. Cuando Curry ha estado sano, Golden State compitió por anillos. Cuando no lo estuvo, el equipo se quedó a mitad de camino. Por eso esta lesión de tobillo, así sea leve, trae el fantasma de las ausencias recientes. Si Kerr dice que está bien, lo mejor que puede hacer la hinchada es tomarse el optimismo con pinzas y rezar para que el miércoles a la noche, cuando la pelota suba en el centro del Staples Crypto, el origen empiece a contar el partido.
“El cuerpo técnico no informó un diagnóstico formal ni descartó su presencia en el partido inaugural del miércoles ante Los Ángeles Lakers.”Steve Kerr, entrenador de Golden State Warriors
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