Cerúndolo sacó chapa en Pekín: remontó, aguantó y ya está en octavos
El porteño arrancó perdiendo, salvó dos break points clave en el tercer set y terminó festejando ante Van De Zandschulp. Ahora lo espera Mensik, al que ya le ganó dos veces. Los demás argentinos de la jornada se volvieron con las manos vacías.
A los 40 minutos de partido el panorama era oscuro. Cerúndolo estaba 0-2 abajo, con el saque sin funcionar y un Van De Zandschulp que se venía con todo. Pero este chico tiene aguante. Remontó, se bancó el golpe y terminó firmando un triunfo enorme por 5-7, 6-4 y 6-3 para meterse en los octavos del ATP 500 de Pekín.
La jugada que lo cambió todo (3-2 del tercer set)
El momento bisagra fue con el marcador 3-2 a favor y su servicio. El neerlandés tuvo dos pelotas de break para igualar y meterse de nuevo en partido. Las dos las levantó Cerúndolo, con el carácter que lo caracteriza. Doble mérito: salvó la y unos games después le rompió el saque a Van De Zandschulp para cerrar la historia. Esas cosas no se entrenan, se llevan adentro.
El primer parcial había sido un dolor de cabeza. El argentino estuvo 0-2, levantó tres set points para empatar 5-5, pero terminó cediendo en el duodécimo game. La respuesta llegó rápido: en el segundo set rompió en el momento justo (4-3) y sostuvo la ventaja para llevar la definición al tercero. Ahí, con la confianza arriba, se terminó de imponer.
Lo que viene: Mensik, un rival que le sienta bien
En octavos lo espera el checo Jakub Mensik, número 14 del mundo, que viene de dejar en el camino a Alexander Bublik por 6-4 y 7-6 (5). El dato que ilusiona es claro: Cerúndolo le ganó los dos cruces anteriores. Uno en la ronda inicial de este mismo torneo en 2024, otro en los cuartos del Masters 1000 de Madrid. Antecedente favorable, carácter intacto y confianza en alza. Tiene con qué.
La jornada negra de los demás argentinos
- Mariano Navone cayó ante Alex de Miñaur por 7-6 (4) y 6-2 en Pekín.
- Sebastián Báez se quedó con el primer set frente a Juncheng Shang, pero el chino lo dio vuelta: 5-7, 6-3 y 7-5.
- Tomás Etcheverry arrancó arriba ante Stefanos Tsitsipas en Tokio y terminó perdiendo 4-6, 6-3 y 6-4.
En una jornada donde los argentinos perdieron en los otros frentes, Cerúndolo fue la excepción. La rompió en el momento justo, aguantó cuando la cosa se complicaba y se metió en la siguiente ronda. Mientras en Tokio y en otras canchas de Pekín la jornada terminaba con caras largas, el porteño se fue de la cancha con los brazos arriba. Y con razón.
Para ir cerrando, vale el dato histórico: en la edición pasada de este torneo, Cerúndolo debutó con victoria precisamente ante Mensik, así que ya sabe lo que es ganarle en tierras chinas. Al neerlandés, en tanto, le recuerdo que la próxima vez, cuando tenga dos break points en el set decisivo, conviene no desperdiciarlos. En Beijing se compadece al que deja pasar las chances. Y este porteño no perdona.
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