Canapino huele la corona y Concordia lo espera con los brazos abiertos
El piloto de Chevrolet llega a la próxima fecha del Turismo Nacional con 43 puntos de ventaja sobre Julián Santero, cuando solo quedan 42 en juego. Si la diferencia se estira a más de 20, puede gritar campeón antes del Coronación en Viedma.
Arrancó la última carrera en San Martín de Mendoza y ya se sabe cómo va a terminar la etapa regular del Turismo Nacional Clase 3: con Agustín Canapino arriba de todos. El de Arrecifes se subió al Chevrolet Cruze, aceleró, sumó y ahora viaja a Concordia con 43 puntos de ventaja sobre Julián Santero, su escolta con el Volkswagen Virtus. Una diferencia que, en criollo, significa que nadie lo baja del uno hasta el Premio Coronación.
Los números mandan: a Concordia con la ventaja bajo el brazo
La cuenta es simple y no necesita calculadora. En Concordia se repartirán 42 puntos como máximo y Canapino le lleva 43 a su inmediato perseguidor. Así las cosas, Santero puede ganar todo lo que haya en juego y todavía va a quedar uno abajo en el casillero general. Imposible darlo vuelta antes del viaje a Viedma. Lo que sí puede pasar, y acá se pone lindo, es que el título se defina en Entre Ríos. Para eso, el arrecifeño necesita estirar la brecha a más de 60 unidades.
¿Cómo se llega a esa diferencia? Pongamos un ejemplo bien terrenal: si Canapino termina tercero en la serie y tercero en la final, y Santero no aparece entre los 20 de la carrera decisiva, el campeón se corona en Concordia. No es un dibujo del aire: es la matemática que maneja el Turismo Nacional y que tiene a todo el ambiente hablando bajito.
Santero viene pisando fuerte: 33 puntos en tres fechas
Ahora bien, no todo es color de rosa para el líder. Santero arrancó la temporada lejos, se acomodó y en las últimas tres fechas se despachó con una recuperación de 33 unidades: 1 en Oberá, 31 en Río Cuarto y 1 en San Martín. Esa levantada mete ruido y mantiene viva la ilusión del mendocino, que sabe que en Concordia puede descontar lo suficiente como para llevar la definición bien caliente hasta Viedma.
Más atrás en la tabla aparecen Facundo Chapur, con el Honda Civic, a 67 puntos del líder, y más lejos todavía Mauricio Lambiris, con Ford Focus, y Jorge Barrio, con Chevrolet Cruze, a 75 y 85 unidades respectivamente. Quedan con chances matemáticas, pero a esta altura del campeonato necesitan un milagro con patente.
Clase 2: definición estirada hasta Viedma
En la Clase 2 la historia es otra y el suspenso se guarda para el final. Exequiel Bastidas, con el Toyota Yaris, manda con 11 puntos de ventaja sobre Francisco Coltrinari, que corre con Peugeot 208, y con 14 sobre Tomás Vitar, al mando de un Nissan March. Hasta ahí, números parejos. Pero hagamos la cuenta: si Bastidas se lleva los 42 puntos de Concordia y los rivales no suman nada, la diferencia apenas crecería hasta 53 unidades, cuando en Viedma habrá 63 en juego. Resultado: el campeón de la Clase 2 se define sí o sí en la última fecha, en el Coronación.
- Canapino lidera la Clase 3 con 43 puntos sobre Santero cuando quedan 42 por repartir en Concordia.
- Para gritar campeón en Entre Ríos necesita estirar la ventaja a más de 20 puntos; un escenario posible con un tercer puesto del arrecifeño y una carrera discreta del mendocino.
- Santero recortó 33 unidades en las últimas tres fechas y se ilusiona con llegar con chances a Viedma.
- En la Clase 2, Bastidas tiene 11 y 14 puntos sobre Coltrinari y Vitar, pero la diferencia no le alcanza para cerrar antes de tiempo.
- El Coronación en Viedma entrega un 50 por ciento más de puntos, lo que vuelve a esa cita una final con mayúsculas.
Dato histórico del clásico del Turismo Nacional: Concordia recibió una definición de título con un piloto llegando con 43 puntos de ventaja a una sola fecha del final. Si Canapino lo concreta, la remontada más corta y contundente de los últimos años del categoría. Y mirá, Santero, no es para enojarse: el mendocino peleó, peleó y peleó. Pero hoy por hoy, el que tiene el Chevrolet en pole position es el de Arrecifes. Habrá que ver si en Concordia la diferencia cuenta bien.
