Borja se acordó de ser Borja y le arruinó la fiesta a Milito en el clásico mexicano
El colombiano, ex River, firmó un doblete en tres minutos y rescató a un América que se había ido al descanso 2-0 abajo frente a Chivas. Gabriel Milito lo vio todo desde el banco y no lo pudo disimular.
Lo digo de entrada, porque es lo que manda el fútbol: a los 71 minutos Borja se mandó una chilena adentro del área que valió un reinicio. A los 74, volvió a meterla y desató el 2-2 final. Dos apariciones, tres minutos, y un clásico que Chivas tenía ganado se le escapó de las manos. Así de rápido cambia una historia.
El partido, en la Liga MX, se disputó el domingo y dejó una postal rara: América, el grande de México, arrancaba perdiendo y terminaba festejando. Lo que en el primer tiempo había sido negocio redondo para la visita dirigida por Gabriel Milito, se transformó en un papelón con aires de hazaña ajena. Fíjense el contraste.
32' y 45'+2: Chivas se iba al descanso 2-0 arriba
Porque hasta los 45 el partido fue de Chivas, sin discusión. Fernando González, a los 32, abrió la cuenta. Y cuando todos ya se cambiaban para el entretiempo, Ricardo Marín empujó el segundo en el descuento de la primera parte. Dos goles, diferencia tranquila y la sensación de que el clásico estaba cerrado antes de tiempo. Si yo fuera Milito, a esa altura ya estaba eligiendo el vino para el asado de celebración.
71': la chilena que despertó a América
Hasta que América se propuso discutirlo con la pelota en el piso. Henry Martin, el capitán, se bancó a un defensor de espaldas al arco, cerca del ingreso al área, y metió un toque corto hacia atrás por derecha. Brian Rodríguez la tomó junto a la línea, levantó la cabeza y tiró el centro. Borja quedó mal parado, con la pelota pasándole por detrás, y en vez de renegar se avivó: se estiró y la agarró de chilena. Golazo. Y el detalle que no es un detalle: eligió el banco de suplentes de Chivas para ir a festejar. Gentileza y aviso.
74': el segundo de Borja y el 2-2
Tres minutos después llegó el golpe de knockout. Otra vez con Martin como asistidor, otra vez Borja apareciendo donde hay que aparecer. Definición cruzada, arquero vencido y el clásico empatado. El Estadio Azteca, o donde haya sido local América, estalló. Y del otro lado, todo silencio.
Me dicen que tengo que contar lo que se vio en el banco de Chivas, así que lo cuento. Milito estaba charlando con un jugador que se alistaba para entrar. Giró, miró el ataque de América, y después del gol levantó una mano y se la llevó a la cabeza. No hace falta inventar nada: el gesto habla por sí solo.
Chivas no pudo sostener la ventaja
- Chivas ganaba 2-0 desde los 45 minutos con los goles de González y Marín.
- Borja descontó a los 71 con una chilena y volvió a convertir a los 74.
- Henry Martin participó en las dos jugadas de los goles del colombiano.
- Gabriel Milito reaccionó en el banco tras la igualdad de América.
Una reflexión de cierre, porque los clásicos guardan memoria. América, con Borja inspirado y un Martín que se hizo cargo, se llevó un punto que vale oro por la forma en que lo sacó. Chivas se vuelve a casa con la sensación amarga de lo que pudo haber sido y no fue. Y yo me quedo con una imagen: la del colombiano yendo a gritar al banco rival. Eso, en un clásico, se recuerda por años. Sufran, chivistas, hoy les tocó a ustedes.
