Bolmaro brilló, pero Campazzo se llevó el clásico: el Madrid bailó al Olimpia en Milán
El cordobés del elenco italiano terminó como máximo anotador con 21 puntos, pero el ex Denver volvió a manejar los tiempos del Merengue y se quedó con un triunfo clave por 98-89 en la Euroliga. Deck, afuera por una lesión que lo lleva al quirófano.
Te lo resumo de arranque, como me gusta: con la pelota en la mano y el reloj al rojo, Facundo Campazzo manejó la última jugada como si la tuviera ensayada en el espejo. Penetró, descargó y el Madrid selló el 98-89 sobre el Olimpia Milano en el Mediolanum Forum, en una nueva fecha de la Euroliga. El que se fue con la frente alta, pese a la derrota, fue el otro cordobés de la noche: Leandro Bolmaro, que se despachó con 21 puntos, tres rebotes y cinco asistencias, y terminó siendo el máximo anotador del partido.
A los 30 minutos, Campazzo ya era el dueño del partido
Porque el base campeón del mundo con Argentina en Catar 2022 volvió a mostrar por qué es una de las pesadillas defensivas del continente. Sumó 13 puntos, cuatro rebotes y seis asistencias, y sostuvo la ventaja visitante cuando el Olimpia intentó reaccionar en el tercer cuarto. Leyó cada cambio de defensa, atacó los espacios cortos y no se apuró nunca. Para mí, fue la diferencia neta entre un equipo y otro: Campazzo sabe cuándo acelerar y cuándo dormir la pelota, y el Madrid lo aprovecha como si fuera un manual.
Bolmaro: figura en casa, sin premio
Lo del ex Barcelona y ex Minnesota me dejó con esa sensación agridulce que tantas veces vimos en el básquet argentino. Veintiún puntos con cinco, quiero decir, cinco asistencias, tres rebotes y una muñeca que no se enfriaba en los momentos calientes. Pero el Olimpia no encontró un segundo generador de juego y quedó atado a su producción. Cuando los marcadores se ajustaron en el último parcial, Bolmaro siguió anotando, sí, pero sin un socio que lo acompañara. Una lástima, porque el nivel individual lo tuvo.
Deck, la baja que duele en Madrid
Mientras tanto, en el banco visitante hubo un hueco grande. Gabriel Deck no viajó a Italia por una lesión en el hombro izquierdo que lo va a llevar al quirófano. Para el que no lo sigue de cerca: el Tortu es de esos jugadores que no se reemplazan con uno solo, porque ocupa roles en defensa, en rebote y en el juego sin pelota. El Madrid lo siente, y mucho, en esta recta de la fase regular europea.
Modric miró desde la tribuna
Y hay un detalle que no quiero dejar pasar, porque a mí me hizo levantar una ceja. En una de las plateas del Mediolanum Forum se sentó Luka Modric, el mediocampista croata que dejó el Real Madrid de fútbol en julio de 2025 tras trece temporadas y se mudó al AC Milan. Un día después de jugar por la Serie A con su nuevo club, se dio el gusto de ver al Madrid del básquet ganar en la casa del clásico rival italiano. Las cámaras lo enfocaron, los hinchas lo reconocieron y la imagen dio la vuelta. Un diez para el guión.
La historia siempre repite al Madrid en Europa
Acá va el dato que a mí me gusta cerrar, el histórico: el Real Madrid es el máximo ganador de la Euroliga, con once títulos continentales a lo largo de su historia, y cada vez que visita Italia se planta como si jugara en el WiZink Center. El Olimpia, en cambio, acumula décadas sin poder cortar esa hegemonía blanca en el cruce directo. La diferencia, otra vez, pasa por la jerarquía en los metros decisivos. Y en esa categoría, Campazzo sigue siendo de los mejores del torneo.
Así nos deja la noche: un Madrid que sigue sumando de visitante con su base argentino como estandarte, un Bolmaro que confirma que está para cosas grandes aunque su equipo pierda, y un Deck que ya prepara el comeback después del quirófano. La Euroliga, querido lector, no para. Y yo, la verdad, no me la pierdo. Saludos desde la redacción, y hasta el próximo cruce.
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