Boca se juega la semi ante Vasco con la Bombonera a reventar y el equipo hecho pedazos
Arruabarrena pierde a Paredes y a tres más justo cuando más los necesita. El xeneize busca en la Sudamericana el impulso que le faltó en la Libertadores, mientras los brasileños llegan con cuatro argentinos en el plantel y la soga del descenso al cuello.
La pelota todavía no rodó y la Bombonera ya está hablando. Boca recibe este martes desde las 21.30 a Vasco da Gama por la ida de las semifinales de la Sudamericana, y al xeneize le toca hacerlo con la enfermería llena: Leandro Paredes quedó descartado tras la lesión muscular que sufrió el viernes en el empate 2 a 2 con Instituto en Córdoba, y se suman las bajas de Tomás Aranda, Tomás Belmonte y Alan Velasco. Cuatro menos, justo en la serie más importante del semestre. Pobre Arruabarrena, le toca resolver el rompecabezas cuando todos le faltan.
A las 21.30, con Maza como juez
El chileno Piero Maza fue designado para impartir justicia en la Bombonera. La revancha está prevista para el 20 de octubre en Río de Janeiro, aunque Vasco todavía no tiene confirmada la sede porque São Januário no llega al mínimo de capacidad que exige Conmebol. Habrá que esperar.
Yo lo veo así: este Boca llega a la semi con la moral por las nubes después de tres cruces sin tropiezos, pero también con un equipo a medio armar. Salió tercero en su zona de la Libertadores, pasó a la Sudamericana y desde ahí no paró. En dieciseisavos despachó a O'Higgins de Chile por penales, después goleó a Recoleta de Paraguay 7 a 1 entre los dos partidos, y en cuartos se sacó de encima a San Pablo con una victoria de visitante 2 a 1 y un empate en la Bombonera. Tres series, tres boletos. Ahora quiere el cuarto.
Vasco, con la soga corta en el Brasileirao
Del otro lado llega un Vasco que viene de otra liga pero con la misma urgencia. El conjunto carioca disputa la Sudamericana desde la fase de grupos, donde terminó segundo en la zona G con 10 unidades. En las llaves dejó afuera a Independiente Medellín, ganó con un contundente 4 a 1 en la siguiente instancia y en cuartos venció a Independiente Santa Fe 2 a 0. Pero lo que más llama la atención es lo que pasa en su torneo: está decimocuarto en el Brasileirao, a tres puntos del descenso. Imagínense la presión que cargan los brasileños.
- Cuatro argentinos forman parte del plantel de Vasco: Alan Lescano, Santiago Sosa, Claudio Spinelli y Facundo Colidio.
- Colidio quedó marginado de la serie porque ya jugó la Sudamericana con River Plate, así que no puede repetir elenco en el mismo torneo.
- El partido de vuelta, el 20 de octubre, todavía no tiene estadio confirmado en Río de Janeiro.
Me pregunto cómo va a parar Arruabarrena el equipo con tantas ausencias. Sin Paredes, sin Aranda, sin Belmonte y sin Velasco, el técnico tiene que reinventar la mitad de la cancha y el ataque en una noche donde la Bombonera no perdona un paso en falso. Habrá que ver si apuesta por los pibes de la casa o si mete mano en el banco con lo que tenga a mano. Lo concreto es que no hay margen: o se arregla con lo que hay, o se vuelve de Río con la serie cuesta arriba. Y en una semi copera, cada gol pesa el doble.
Un dato para ir cerrando, histórico y al hueso: la última vez que Boca se cruzó con un club brasileño en una semifinal de Sudamericana, el xeneize terminó levantando el trofeo. Será casualidad, será destino, pero a los cariocas siempre les costó dar la talla cuando el escenario se pone grande en la Argentina. Veremos si esta vez la historia se repite o si Vasco, con cuatro argentinos en el plantel y el descenso pisándole los talones, se atreve a romper el libreto. Por lo pronto, yo ya tengo la camiseta puesta y la garganta lista. Vamos, Boca.
