Adiós al pibe que le enseñó al mundo que la pantalla chica también puede ser inclusiva
RJ Mitte tenía 34 años, parálisis cerebral y un lugar en la cultura pop que nadie le regaló. Lo despidieron Cranston, Paul y Norris.
Aclaro antes que nada: el título del material de base dice "Murió RJ Mitte" como si fuera un parte médico del nation y yo prefiero ir al hueso sin pisar el césped de nadie. Falleció, sí, pero el tipo se merece otro arranque. Mitte tenía 34 años y se fue el lunes en Texas, según confirmaron las autoridades del condado y sus representantes, que soltaron un comunicado pidiendo privacidad para la familia y lo despidieron como "actor, filántropo y apasionado defensor de los derechos de las personas con discapacidad". Tres palabras para un hombre que, en pantalla, hizo mucho más que actuar.
Un personaje que le cambió la cara a la tele
Walter White Jr. en Breaking Bad fue su gran acierto de pantalla. Mitte tenía parálisis cerebral desde chico, y eso le dio al personaje una autenticidad que ningún coach de actuación le habría podido enseñar. Fueron 56 episodios entre 2008 y 2013, los justos para que el reparto se llevara el SAG al Mejor Conjunto en una Serie Dramática en 2014. Lo que empezó como un casting terminó siendo un cachetazo a los estereotipos de Hollywood.
Y acá viene lo que a mí, como espectadora de toda la vida, me parece lo más groso: Mitte no se quedó en el drama familiar de los White. Fue embajador de United Cerebral Palsy y de Shriners Children's, y hasta presidió la Fundación Mitte, dedicada a tirar abajo los estereotipos que siguen cayendo sobre los pibes con discapacidad. O sea, laburó tanto arriba como abajo del escenario.
El último tiempo, entre la cámara y la militancia
- En 2021 protagonizó Triumph, donde volvió a ponerse en la piel de un joven con parálisis cerebral. Una decisión que nadie le pidió y que dice todo de su coherencia.
- Su último trabajo fue Westhampton, estrenado a mediados de 2025, donde interpretó a Fitz junto a Finn Wittrock. Un cierre de carrera con película nueva bajo el brazo.
- El comunicado oficial destacó que su experiencia personal "aportó autenticidad al personaje y creó una plataforma para la concientización y la inclusión". Fré de película fina, bah.
Las despedidas que duelen
“RJ Mitte, mi dulce hijo en Breaking Bad, ha fallecido. Toda esa promesa y ese potencial se han perdido; es una verdadera lástima.”Bryan Cranston
“Era un joven encantador y será muy extrañado. Esto es tan desgarrador, no puedo creerlo.”Dean Norris
“Estoy destrozado. Tengo el corazón roto. RJ, te quiero, amigo. A quien lea esto, que sepa que es querido y que no está solo.”Aaron Paul
Tres mensajes, tres compañeros que lo conocieron en la mesa familiar más tóxica de la televisión y que salieron a despedirlo en cuestión de horas. Cranston como el padre televisivo, Norris como el sargento Hank, y Paul como el inseparable Jesse Pinkman. Cada uno con su tono, todos con la misma perplejidad: cuesta entender que alguien tan joven se vaya tan rápido.
Voy a ser clara y breve: la carrera de Mitte, lejos de lo que muchos creen cuando alguien muere joven, no se quedó en una sola serie. Posta que no. Pudo haber sido el pibe de Breaking Bad y nada más, y sin embargo eligió ser mucho más: fundó una fundación, llevó la bandera de la inclusión a cuanto evento le pusieron enfrente y se plantó en sets de cine para que la discapacidad tuviera lugar en la ficción sin pedir permiso. ¿Vale la entrada completa su paso por la tele? Vale y sobra. Pero lo que más vale, lo que nadie te cobra, es el legado que les deja a los que vienen atrás y que ahora van a poder decir, como Mitte lo hizo durante 34 años: acá estoy, y merezco que me miren.
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